lunes, 15 de noviembre de 2010

LAS CINCO EDADES


Para los griegos no todas las épocas, desde el origen del hombre, fueron iguales. Existió un tiempo en el que éstos vivían como los dioses, gozando de una felicidad completa. Esta leyenda relatada por Hesíodo, en “Los trabajos y los días” y por Platón, en “El Político”, nos narra como cinco edades de hombres habitaron la Tierra.
Las tres primeras, y la última, se asociaban a metales como el oro, la plata, el bronce y el hierro. La Edad de Hierro coincidía con la Antigüedad de Grecia y Roma. También hubo una edad, conocida como la raza de los Héroes, que combatieron en las batallas de Troya y Tebas.

Es curioso, Hesíodo mostró interés en enseñarnos que ocurrió con el destino de cada edad. Los hombres de oro y plata se convirtieron tras su muerte en demonios, los de bronce en el pueblo de muertos del Hades y los héroes en objetos de culto por las ciudades. Si aún continúa la Edad de Hierro ¿cuál será nuestro futuro?


EDAD DE ORO
Vivían según Hesíodo "como los dioses en una seguridad profunda, sin penas ni sufrimientos". Compartían todos sus bienes y la Tierra les recompensaba con excelentes cosechas. Platón afirmaba que no levantaban ciudades, ni tenían mujer o hijos, habitaban desnudos sobre la Tierra, sin sufrir el tiempo de las Estaciones, ya que éstas no existían.

EDAD DE PLATA
El hombre se encierra en grutas y también en si mismo. En esta Edad Prometeo regala a los hombres el fuego lo que avivará su mente y mejorará sus condiciones de vida.

EDAD DE BRONCE
El orgullo del hombre le llevará a despreciar a los dioses, por lo que Zeus puso fin a esta edad con un gran diluvio. Sólo se salvan Deucalion y Pirra, que volverán a repoblar la Tierra.


EDAD DE LOS HÉROES
Estos mortales, serán un paréntesis en medio de la catástrofe. Al ser justos y valerosos aproximarán su vida a la de los dioses.

EDAD DE HIERRO
Era la Edad de Griegos y Romanos, una edad conflictiva y vertiginosa, donde se mezclaban el bien y el mal.

viernes, 12 de noviembre de 2010

LA CREACIÓN DEL HOMBRE




Es la segunda historia más conocida dentro del mundo mitológico. Hemos visto cómo los clásicos explicaron el origen del Universo y con él, el de los dioses. También se plantearon una explicación sobre el origen del hombre. Cuestión que en la actualidad no ha terminado de aclararse, aunque sin duda, dista mucho de ser semejante en algo a la explicación que sobre éste tema dieron griegos y romanos.

Llamábamos a la creación de los dioses por la mitología Teogonía. Pues bien, los temas que hablan sobre la creación del hombre reciben el nombre de Antropogonía (del griego “Anthrôpos, es decir, “Hombre” y “Gonos”, “Generación”).

En un principio, existió una parca explicación que no debió ser muy convincente para los clásicos.
Dionisio, el dios del vino, asistió un día a un extraño banquete. Allí, fue asesinado y después devorado por los Titanes. Cuando Zeus se enteró de los hechos, se puso muy furioso y terminó aniquilando a los Titanes. La leyenda decía que de las cenizas de los mismos nacieron los hombres.



Así, tenían una doble descendencia: por un lado, ascendencia criminal (por parte de los Titanes) y por otro lado, ascendencia divina (por parte de Dionisio). Aunque sin duda, el mito más extendido, es que el hombre fue creado por Prometeo.

Hesíodo, nos narra en su Teogonía, que todo comienza en Mekoné, allí tras la separación de los hombres y los dioses; Prometeo hace una partición desigual de una víctima sacrificada, los hombres se llevan la mejor parte, es decir, la carne y vísceras, mientras los dioses sólo tienen derecho a los blancos huesos. Zeus simulará entonces dejarse engañar pero interiormente prepara su castigo, les priva del fuego y de los cereales. Cuando Prometeo roba de nuevo al dios el fuego, Zeus castiga al hombre con la creación de la mujer, Pandora.

Es interesante subrayar que a menudo los mitos distinguían entre la creación del hombre y de la mujer. Hesíodo, por ejemplo, en el mito de Prometeo, no dice nada sobre el proceso de creación del hombre y en cambio sí se detiene detalladamente en el de la mujer. Según él, Zeus ordenó a Hefesto que modelase su bello cuerpo, a Atenea que la vistiese con gusto y enseñase a tejer, a Afrodita que le mostrara los dotes de seducción y a Hermes que le otorgase un corazón engañoso. El nombre de la primera mujer, Pandora, significó “don de todos los dioses”.

martes, 12 de octubre de 2010

LA GUERRA DE TROYA


Si nos remontamos al principio de la historia, parecer ser que el origen del conflicto tiene lugar durante la boda entre Peleo y Tetis.
A las nupcias asistieron todos los dioses del Olimpo salvo Eris, la diosa de la Discordia. Ésta, ofendida por no ser invitada al banquete lanzó a la mesa de invitados una manzana con la inscripción “A la más bella”. Lo que supuso el enfrentamiento entre las diosas Atenea, Afrodita y Hera, que pensaron que iba dirigida a cada una de ellas.
Para poner fin al conflicto, las diosas, decidieron elegir a un juez en la tierra, que sentenciaría quien de las tres era la más merecedora del título a la belleza. Y escogieron a Paris, príncipe de Troya.

Para ganar, Atenea le ofreció sabiduría y triunfos en la guerra. Hera, poder y riquezas. Y Afrodita, lo que el rey más deseaba; a la mujer más bella del mundo. Esta mujer era Helena de Troya, esposa del rey de Esparta, Menéalo.

Paris, recogió la manzana y se la entregó a Afrodita, que como recompensa le aseguró el amor de Helena. Ésta, abandonó a su marido y huyó a Troya. Entonces Agamenón, el hermano de Menelao y rey de la poderosa Micenas, organizó una expedición de mil naves contra la ciudad para vengar la afrenta, y conquistar Troya.

La caída de Troya tuvo lugar cuando los griegos, capitaneados por Ulises, dejaron a las puertas de la ciudad un inmenso caballo de madera. A los troyanos se les explicó que era una ofrenda a la diosa Atenea. Todos lo creyeron y quisieron tener entonces el caballo en sus dominios. Por lo tanto, derribaron las murallas de la ciudad para que el caballo entrara.

Tan sólo un hombre conocía la verdad, Laocoonte, sacerdote de Apolo, que tras consultar el oráculo, trató en vano de avisar a sus compatriotas. Esto le costó la vida, ya que fue atacado por dos serpientes de mar que acabaron con él y sus dos hijos.


Al caer la noche los guerreros griegos alojados en el vientre de madera, atacaron e incendiaron la ciudad.

Esta Guerra, que se desarrolló durante diez largos años, es una de las historias más conocidas del mundo grecorromano. Homero nos la narra a través del extraordinario libro de “La Ilíada”. Lo mejor de todo, es la posibilidad de que algunos de los hechos sean verídicos, ya que las últimas excavaciones arqueológicas han revelado que efectivamente la ciudad de Troya se destruyó por un fuego devastador en el siglo XII a. de C.

En 1870, el comerciante alemán Heinrich Schliemann se propuso demostrar que la Guerra de Troya no había sido sólo fruto de la imaginación del poeta Homero. Invirtiendo parte de su fortuna viajó a Turquía y siguiendo las indicaciones de “La Ilíada”, comenzó a excavar en la colina de Hissarlik descubriendo las ruinas de Troya junto a la civilización Micénica. Con esto, se demostró que existió la ciudad de Troya, que existió la cultura micénica y que hubo una guerra. No obstante, es importante señalar que “La Ilíada” es una narración ficticia, especialmente en la parte mitológica, que escapa de una completa interpretación histórica.

El motivo real de la Guerra no parece ser que Helena abandonase a Menelao, para fugarse con Paris a Troya. Si no, más bien, que los griegos se cansaron del monopolio comercial que ejercía Troya sobre el único acceso posible al Mar Negro. Seguramente decidieron destruir la ciudad del conflicto. Homero narra detalladamente las dificultades de la contienda, explicando el hambre, la peste y las miles de bajas que tuvieron lugar durante estos años.

viernes, 1 de octubre de 2010

TESEO



Teseo, el héroe del Ática, perteneció a una generación anterior a la de Hércules. Sus hazañas se recogen principalmente en la “Vida” de Plutarco y los relatos de Apolodoro y Diodoro de Sicilia.

La tradición se divide a la hora de establecer su nacimiento. Para algunos es hijo de Egeo, rey de Atenas y su hija Etra. Pero la noche de su concepción, Etra se unió también con Poseidón, por tanto podría ser un hijo de ascendencia divina.

El héroe, pasó sus primeros años junto a su abuelo Piteo en Trecén. Mientras, su padre Egeo volvió a Atenas y tras dejar su espada y un par de sandalias bajo una gran roca, confió a Etra que no revelase el escondite a su hijo hasta que éste no fuese lo suficientemente grande y fuerte como para mover la roca y coger los objetos que su padre había colocado debajo. Cuando Teseo alcanzó los dieciséis años, levantó la roca, tomó la espadada y se encaminó a Atenas para que su padre le reconociese.

Al llegar a Atenas, casi es asesinado por Egeo, el cual fue instigado por su amante Medea para envenenarlo. No llegó a suceder nada, porque su padre le reconoció por la espada que había escondido bajo la roca y que Teseo llevaba. Por tal motivo, Egeo reconoció oficialmente a su hijo ante todos los ciudadanos de Atenas, mientras Medea era repudiada y desterrada.

Después venció a sus primos, aspirantes al trono de la ciudad, convirtiéndose en el único sucesor legítimo de Egeo. Como buen héroe, también luchó contra bandidos y bestias salvajes, como el Minotauro (un monstruo, mitad hombre, mitad toro) de Creta.


Más tarde perdió a su amada Ariadna, hija de Minos, rey de Creta, al ser ésta raptada por Dionisio. El héroe había acudido a rescatarla, pero al no conseguirlo, olvidó por la pena izar una vela blanca de su barco. Éste, era el signo que había convenido junto a su padre como señal de un feliz retorno con ella. Egeo, creyendo que su hijo había muerto, en un acto de desesperación, se suicidó lanzándose al mar. Desde ese día, el mar de la tragedia recibe el nombre de Mar Egeo.


La diferencia entre Teseo y Hércules, es, que el primero, poseía una importantísima dimensión política, ya que fue unificador del Ática, fundador de los Juegos Ístmicos e instaurador de la democracia. Al morir su padre fue coronado rey de Atenas.

También alcanzó gran fama en la guerra, al participar en la lucha de los Lapitas contra los Centauros. Como héroe combatió a las Amazonas vengándose de ellas con el rapto de una de ellas y el nacimiento de su hijo Hipólito.

Más tarde, secuestró a Helena cuando era todavía una niña y la entregó a su madre Etra, a la espera de que tuviese edad para casarla con él. También se cuenta entre sus hazañas que fue capaz de bajar a los infiernos acompañado de Pirítoo, con el deseo de liberar de allí a Perséfone y casarse con ella. Ante tal osadía Hades apresó a los dos y los mantuvo atados a la “silla del olvido”. Finalmente gracias a la intervención de Hércules, Hades liberó a Teseo, reteniendo para siempre a su compañero.

Finalmente, tras su viaje a los infiernos, Teseo regresó a su hogar, Atenas. Pero por graves conflictos internos perdió el trono. Refugiado en Sicros, al noroeste del Mar Egeo, falleció al despeñarlo el rey de la isla, temeroso de su fuerza y poder.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

PROMETEO



Prometeo, cuyo nombre significa “prudencia”, era un Titán hermano de Epimeteo, cuyo nombre significaba “ocurrencia tardía”. Ambos, eran considerados como “benefactores de los hombres”. Los dos hermanos fueron los responsables de proveer a los seres humanos y a los animales de todo lo necesario para vivir.

Modeló a los hombres con tierra y agua (este sería otro relato mitológico que explicaría la creación del hombre) y para que fuesen superiores a los animales, Prometeo les dio una forma más noble y les permitió caminar erguidos. Durante el transcurso de la creación, engañó a Zeus dos veces en beneficio de la humanidad:

· La primera vez, Prometeo sacrificó dos bueyes, en una pila dejó las partes comestibles del animal y todas sus entrañas y las recubrió con el vientre. En otra, dejó los huesos bien tapados con la piel. Entonces, ofreció a Zeus las dos mitades para escogiese una, del buey que había sido sacrificado. El dios, se dejó tentar por la parte de aspecto más graso, que resultó esconder huesos sin carne. Como venganza Zeus privó del fuego a los mortales.

· Entonces, Prometeo, engañó por segunda vez a Zeus. Le arrebató parte del fuego del que había privado a los hombres, en unas brasas que escondió debajo de unas hojas de hinojo. Pero Zeus, rápidamente descubrió el engaño y lleno de cólera, ordenó a Hermes que lo encerrase en una cueva del Cáucaso para que un águila le fuese devorando las entrañas durante toda la eternidad. Durante el día el águila las devoraba y éstas, se regeneraban cada noche.


Finalmente, y a cambio de una importante revelación, es decir, de conocer Zeus que si se hubiese casado con Tetis (futura madre de Aquiles) su hijo le hubiese destronado, el soberano del Olimpo aceptó que Prometeo fuese liberado. De su liberación se encargó gustoso Hércules, matando al águila con una flecha y desencadenando a Prometeo. El cual, agradecido, le indicó donde procurarse las manzanas de oro del jardín de las Hespérides.

Por otorgar el don del fuego y enseñar a los hombres a trabajar, construir, domesticar animales y recolectar frutos, fue considerado intermediario entre los hombres y los dioses y benefactor de la
humanidad.

El mito no termina aquí, ya que perdonado Prometo, pero buscando el castigo de los hombres, Zeus hizo que Hefesto y Atenea crearan un ser que tendría todos los dones y a la que llamaron Pandora, la primera mujer. Pandora, además de poseer una gran belleza, recibió de Atenea la sabiduría y de Apolo los dotes para la música. Sin embargo, Hermes puso en su corazón la mentira. Zeus por su parte, añadió a todos los presentes una caja, que Pandora no debía abrir nunca.


El precavido Prometeo rechazó como esposa a Pandora y su caja, pues sospechaba de Zeus. Pero su hermano Epimeteo, que ahora entra en juego, loco de amor por ella, la desposó, y guardó la caja como dote. Un día, Pandora llena de curiosidad la abrió y en ese momento, todos los males se extendieron por el mundo. Cuando la joven intentó taparla de nuevo, tan sólo pudo retener dentro la esperanza.

Zeus, de nuevo cansado de los hombres, decidió exterminarlos finalmente con un diluvio. Prometeo, consiguió entonces que su hijo Deucalión y Pirra se salvasen. Siguiendo los consejos de su padre, Deucalión construyó un barco, que flotó durante nueve días y nueve noches sobre las olas. Cuando acabó el diluvio, el arca los dejó en las montañas de Tesalia completamente solos, con lo cual a través de Hermes pidieron a Zeus que les diese compañeros para acabar con su soledad.

Zeus, apiadado de los mortales, les dijo que los dos lanzasen por encima de sus hombros los huesos de su madre. Entonces Deucalión descifró el mensaje, comprendió que hablaba de la Madre Tierra y de sus huesos, las piedras. Y así se hizo. De las piedras que lanzó Decaulión, nacieron más hombres y de las que lanzó Pirra, mujeres.

A pesar de esto, tuvieron hijos naturales, Doros y Eolos. Y nietos, Aqueo e Ion, que recuerdan los pueblos griegos que a continuación citamos:

· Eolios: los habitantes más antiguos de Grecia.

· Jonios: pueblo indoeuropeo del segundo milenio. Atenas, se convirtió con ellos en la metrópolis del mundo jonio.

· Aqueos: pueblo indoeuropeo, destacado por su civilización micénica (1600-1200 a. de

Durante la Guerra de Troya (1200 a. de C) Homero llama Aqueos a todos los griegos que lucharon contra los troyanos.

· Dorios: última inmigración indoeuropea a Grecia (aprox. 1200 a. de C) Destruyen Micenas, rechazan a los Aqueos y Esparta será su centro.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

PERSEO

La leyenda le atribuye como padres a Zeus y Dánae. Esta vez, Zeus fue infiel a Hera transformándose en lluvia dorada que hizo caer sobre la joven e inocente Dánae. Antes de que esto ocurriese Acrisio, padre de la joven, sospechando las intenciones del dios, encerró a su hija junto a su nodriza en una cámara cerrada a cal y canto. El oráculo de Apolo, había predicho que si tenía un nieto, éste, le mataría.


El mito se empleaba con frecuencia para simbolizar la omnipotencia del dinero sobre los hombres, ya que era capaz de introducir la codicia hasta en los corazones más cerrados.

Después de la extraña historia sobre su concepción, Perseo nació, y Acrisio se vio obligado a expulsar a su nieto y a su hija de la región. Gracias a Zeus, ambos llegaron al reinado de Polidectes donde el niño creció fuerte y sano.

Un día, en un banquete, Perseo, ya adulto, prometió entregar a Polidectes, como muestra de gratitud por su hospitalidad, la cabeza de Medusa una de las Gorgonas. Ésta, tenía la propiedad de convertir en piedra a quien osaba mirarla. La cosa se complicó aún más, pues en secreto, Polidectes amaba a Dánae, la madre de Perseo. Sabía que su hijo no consentiría su amor a no ser que la tomase por la fuerza, y en el fondo se alegró del peligroso regalo que le había prometido Perseo, porque en el mejor de los casos, si quedaba convertido en una piedra, le dejaría el camino libre con su madre para siempre.


Lo que Polidectes no sabía es, que Perseo era hijo de Zeus, y como tal, recibiría ayuda de los dioses. Hades le entregó un casco que le hacía invisible. Hermes le prestó sus alas para poder volar velozmente. Atenea le dio un escudo plateado con el que podía ver a Medusa sin mirarla directamente. Y por último, Hefesto forjó una majestuosa espada llamada Harpe, fabricada en bronce y diamante que le hacía invencible.

El héroe, encontró a Medusa y gracias a todas las armas que le habían regalado los dioses, consiguió de una sola estacada matarla. De la sangre de su cuerpo, nacieron Pegaso, un caballo alado y el gigante Crisaor.

A su regreso, Perseo, pasó por Mauritania, donde se encontraba Atlas, pero éste, se negó a darle alojamiento. Entonces Perseo le enseñó la cabeza de Medusa y lo convirtió en una enorme cordillera para el resto de la eternidad. Después viajó a Etiopía, allí se hallaba Andrómeda, una hermosa doncella que iba a ser sacrificada a un monstruo que asolaba la ciudad. Perseo prometió liberarla a cambio de su mano. Venció al monstruo y se desposaron.



Tras cuatro años en Etiopía, Perseo y Andrómeda regresaron a reinado de Polidectes. Pero éste, se había convertido en un déspota y tenía atemorizada a su madre Dánae. Perseo no dudó en mostrarle como castigo a la Medusa, convirtiéndolo en piedra y dejando el trono a su madre.

Después devolvió todos los dones divinos a los dioses y le entregó la cabeza de Medusa a Atenea, como prueba de su agradecimiento.

sábado, 11 de septiembre de 2010

HERACLES / HÉRCULES




Su biografía, recogida sobretodo en la “Biblioteca Histórica” de Diodoro de Sicilia y en la “Biblioteca” de Apolodoro, es el mejor ejemplo de un mito heroico. Heracles fue un héroe Tebano, hijo de Zeus y de Alcmena, mujer del general Anfitrión. Para engendrarlo, el dios se convirtió en la figura de su marido y se unió a ella en su lecho la misma noche que Anfitrión, volviendo de una expedición, concibió junto a su mujer a Ificles.

Los dos, hijos de la misma madre, pero de padres diferentes, nacieron al mismo tiempo. La celosa Hera, que no perdonaba nunca la infidelidad de su marido, cuando se enteró de que Zeus se había unido a Alcmena, decidió matar al niño. Por eso, envió el mismo día de su nacimiento a dos grandes serpientes para que lo ahogaran. Sin embargo, Heracles o Hércules, había nacido con una fuerza sobrehumana y sin mucho esfuerzo consiguió estranguló a las serpientes.


Alcmena, al ver los hechos, abandonó a su hijo por temor a la cólera de Hera. Sin embargo, Hermes lo recogió y consiguió engañar a Hera, para que lo amamantara con su leche.

Lo más importante en la vida de los héroes clásicos, eran sus prodigiosas hazañas. Por lo tanto, vamos a estudiar ahora porqué fue Hércules un personaje tan importante dentro de la mitología grecorromana.

Sus hazañas se pueden dividir en tres grupos:

· Los Doce Trabajos, ordenados por Euristeo.
· Los trabajos secundarios, relacionados con el cumplimiento de los anteriores.
· Las hazañas guerreras por su cuenta.

Los Doce Trabajos

Hércules debía obediencia a Euristeo, rey de Micenas. La diosa Fortuna, había decidido que el que naciera el último de los dos, debería ser siervo del otro. Por eso, Hera provocó que Euristeo naciese dos meses antes que Hércules. Euristeo, que era un tirano, llamó a su corte al héroe y le encomendó la realización de Doce Trabajos.

En otras leyendas, Hércules, accedió a ponerse a las órdenes de Euristeo porque el oráculo de Delfos le había indicado que ésta, era la única forma de resarcir el asesinato de todos sus hijos. El héroe, los había matado en un ataque de locura provocado por Hera. Atenea, diosa de la razón fue la encargada de devolverle la cordura.

Los doce trabajos encargados por Euristeo fueron los siguientes:

· La primera prueba consistía en conseguir matar al León de Nemea. Un monstruo creado por Tifón, al que no podía herir ningún arma. Primero, aturdió al león con su garrote, le lanzó todas las flechas de su carcaj y después lo estranguló, obteniendo su piel como vestido.

· En la segunda prueba, debía dar muerte a La Hidra de Lerna, que vivía en un pantano cerca de Argos. Era un monstruo de nueve cabezas. Una cabeza era inmortal y cuando le cortaban cualquiera de las otras, crecían dos en su lugar. El héroe, fue cortando cada una de las cabezas mortales y las quemó con una antorcha para impedir que crecieran otras nuevas. Finalmente, sepultó la cabeza inmortal bajo una roca.
Después, mojó sus flechas en la sangre de la Hidra para envenenarlas y enfrentarse mejor a sus enemigos.


· En la tercera prueba, Hércules tuvo que capturar viva a la Cierva Cerenita, consagrada a la temible Artemisa, como vimos, diosa de la caza. La cierva, tenía los cuernos de oro y las pezuñas de bronce. Con ellas, corría a gran velocidad. Para capturarla, la persiguió sin descanso durante doce meses. Finalmente cayó en sus trampas.

· En el cuarto trabajo, debía cazar al gran Jabalí del monte Erimanto, cuya guarida estaba en la Arcadia. Al capturarlo y llevárselo a Euristeo, el rey, se escondió preso del miedo, pues tenía unas dimensiones gigantescas.

· Después, en el quinto trabajo, Hércules tuvo que Limpiar los establos de Augias. El plazo era de un día y la suciedad, se había acumulado durante treinta años por tener allí un rebaño de tres mil vacas. Gracias a su ingenio desvió el cauce de dos ríos haciendo que al discurrir por los establos se limpiasen.

· En el sexto trabajo, espantó a la Bandada de aves del lago Estínfalo. Cuyos picos, garras y alas de bronce tenían atemorizados a toda la población. Además, devastaban campos y cosechas provocando el hambre. Para ello, se sirvió de sus flechas envenenadas con la sangre de la Hidra y de un címbalo que sonaba con gran estruendo.

· En el séptimo trabajo, Hércules entregó a Euristeo un Toro furioso que Poseidón había enviado para aterrorizar a Creta.

· En el octavo trabajo, tuvo que someter a Las Amazonas. A tan osada tarea le ayudó otro héroe, Teseo. Ambos, consiguieron arrebatarle el cinturón a la reina Hipólita y entregárselo como muestra a Euristeo.

· En el noveno trabajo, Hércules capturó las Cuatro Yeguas de Diomédes, hijo de Ares, el dios de la Guerra, a las que alimentaba con los cuerpos de los extranjeros que las tormentas arrojaban a las costas de su reino. Euristeo, al verlas y contemplar su fiereza, se asustó y las puso en libertad.

· En el décimo, tuvo que viajar para capturar los Bueyes de Gerión hasta la isla de Eritia. Gerión, era un monstruo de tres cabezas. Después, Heracles erigió dos grandes columnas (los peñones de Gibraltar y de Ceuta) como monumento conmemorativo de su hazaña. Sobre las columnas grabó la frase "non plus ultra", y con ellas logró comunicar el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico.

· En el undécimo trabajo, el héroe tuvo que ir en busca de las Manzanas de oro del jardín de las Hespérides. Atlas, que como vimos en la anterior unidad, era el Titán que sostenía la bola del mundo sobre sus espaldas, era el padre o el tío de las Hespérides, según versiones, y le ayudó en la difícil tarea. Hércules, consiguió adormecer al dragón protector de las frutas, que nunca dormía, y levantó el mundo bajo sus espaldas, mientras Atlas recogía las manzanas de debajo de éste. Sin embargo, nuestro héroe, observó extrañado como Atlas no mostraba ni la más mínima intención en ocupar de nuevo su lugar como soporte del mundo. Entonces, Hércules, con su ingenio, le dijo a Atlas que cogiese un momento el Firmamento mientras se acomodaba una almohada. Atlas, soltó las manzanas, Hércules las cogió y desapareció de allí.

· El duodécimo, fue el último y más difícil trabajo de Hércules, capturar a Cerbero, el perro de los Infiernos. Lo tuvo que hacer sin ayuda de armas, tal y como prometió a Hades. Después de conseguir capturarlo lo mostró en Micenas y después lo devolvió a su lugar.

Los doce trabajos dieron a Hércules una gran fama. Desde ese momento, se le conocieron numerosas amantes. Vivía dedicado a exterminar la tiranía del mundo, participando en aventuras arriesgadas, como intentar matar a la familia real de Egipto porque sacrificaban a todos los extranjeros, o estrangular a Caco y Anteo, dos criminales.

Su muerte, vino causada por su propia esposa Deyanira. Durante un viaje, Hércules, encargó al centauro Neso que la cruzara de una parte a otra del río, mientras él recorría la parte más peligrosa. Neso, intentó poseer a Deyanira y Hércules decidió matarlo lanzándole una flecha envenenada. Antes de morir, Neso le dio a Deyanira una túnica que, según él, servía para avivar el amor de los maridos infieles, pues conocía a las numerosísimas amantes que el héroe tenía.
Mucho tiempo después, estando Heracles de nuevo en uno de sus viajes junto a la bella Iole en Eubea, Deyanira le envió la túnica. En el momento que el héroe se la puso, comenzó a sufrir un fuerte dolor provocado por el intenso veneno que había en ella. Hércules, sabiendo que iba a morir, hizo una gigantesca pira con troncos de árboles, se tumbó sobre ella y ordenó a Filoctetes que la encendiera. Así murió, pero pronto fue sacado del Hades por los dioses, que en agradecimiento a su comportamiento, lo subieron al Olimpo, lo convirtieron en dios y lo desposaron con Hebe.